Washington, D.C.; 12 de enero de 2026. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una conversación con el canciller de México, Juan Ramon de la Fuente, en la que ambos abordaron la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral para desmantelar las violentas redes criminales de los cárteles de la droga, frenar el tráfico de fentanilo y detener el flujo ilícito de armas, reafirmando el compromiso de Estados Unidos para combatir el narcoterrorismo y obtener resultados tangibles que protejan a ambas naciones. 

El Departamento de Estado estadounidense informó que la llamada se centró en la urgencia de intensificar esfuerzos coordinados que permitan desarticular las estructuras de crimen organizado transnacional, un problema que, según el comunicado oficial, amenaza tanto la seguridad interna como la estabilidad regional. 

La conversación entre Rubio y De la Fuente, instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum, se produce en un contexto de tensión diplomática en materia de seguridad tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre posibles acciones frente al crimen organizado, por lo que la cooperación entre ambos países es vista como un pilar clave para enfrentar los desafíos compartidos. 

Aunque el gobierno mexicano no ha divulgado detalles oficiales del contenido de la llamada, fuentes vinculadas a la Secretaría de Relaciones Exteriores señalaron que México busca que la cooperación se base en el respeto irrestricto a la soberanía, integridad territorial y responsabilidad compartida, mientras se trabaja en esquemas que permitan resultados concretos contra las redes narcoterroristas. 

El acercamiento refleja esfuerzos continuos entre ambas naciones para coordinar acciones en seguridad, migración y combate al crimen organizado, mediante mecanismos como grupos de trabajo de alto nivel que se reúnen periódicamente para dar seguimiento a los compromisos y estrategias comunes.